Os escribimos
con ocasión de la fiesta de Nuestra Señora del Pilar, fecha en la que el
Seminario Interno organizó una excursión comunitaria a Zaragoza, lugar donde
esta fiesta tiene lugar el 12 de octubre; aunque se celebra también en toda
España y en los países hispanohablantes.
De Nuestra
Señora del Pilar yo diría que se trata del santuario mariano más importante de
España, y se podría añadir que es mundialmente conocido, sí, pero en los países
de lengua española. Tiene su origen en la aparición de Nuestra Señora en carne
mortal al apóstol Santiago el Mayor, evangelizador de la Península Ibérica,
cuando todavía no había tenido lugar su Asunción. Por mi parte yo nunca había
oído hablar de ello, perdonad mi ignorancia.
Lo que importa
es que nosotros pasamos una estupenda jornada bien completa. Para los que no
conocían Zaragoza, la mayor parte de nosotros, esta ciudad nos ha mostrado
mucho de su encanto. Es una ciudad antigua y moderna al mismo tiempo.
¿Fiesta mariana?
¿Fiesta religiosa? ¿Fiesta laica? Un poco de todo, sin duda. Oración,
espectáculo, danza, conciertos, flores y mucha gente, riqueza de trajes de
fiesta… daba la impresión que todo el mundo estaba de fiesta y sin duda la más
importante de las razones de esta fiesta era Nuestra Señora del Pilar. Hay que
reconocer que para celebrar las fiestas, no creo que en Europa haya otro país
que pueda igualar a España.
La mañana del
sábado 13 de octubre salimos rumbo a Zaragoza. Al llegar, nos resultó difícil
encontrar un lugar donde aparcar. La primera de nuestras ocupaciones fue la
participación en la Eucaristía en la parroquia Nuestra Señora del Portillo. A
continuación visitamos el palacio de la Aljafería. Después comimos en la casa
de los cohermanos (Casablanca). Por la tarde estaba prevista la visita a la
catedral (la “Seo”), de una impresionante riqueza artística y cultural.
Muy interesante fue la visita al Seminario Real de San Carlos, donde San Vicente habría pasado un tiempo bastante corto durante su estancia en Zaragoza. Interesante el comedor del seminario que permanece prácticamente tal como era desde su construcción por los jesuitas. Pero lo más interesante del conjunto del edificio es la magnífica iglesia de la Inmaculada, de estilo barroco. Continuamos nuestra jornada con la visita a la basílica del Pilar, después de la cual nos reunimos en el colegio San Vicente, de las Hijas de la Caridad, para contemplar desde los balcones la procesión del Rosario de Cristal, donde pudimos ver desfilar durante dos horas, al ritmo del rezo, gente de toda condición, las cofradías, las asociaciones, por supuesto todos en ropa de fiesta. Terminamos nuestra jornada con una buena pizza en un restaurante italiano para deleite de los italianos y también de los demás. La vuelta de Zaragoza a Teruel se hizo entrada la noche, pero creo que todos pasamos un hermoso día de fiesta en comunidad.
Muy interesante fue la visita al Seminario Real de San Carlos, donde San Vicente habría pasado un tiempo bastante corto durante su estancia en Zaragoza. Interesante el comedor del seminario que permanece prácticamente tal como era desde su construcción por los jesuitas. Pero lo más interesante del conjunto del edificio es la magnífica iglesia de la Inmaculada, de estilo barroco. Continuamos nuestra jornada con la visita a la basílica del Pilar, después de la cual nos reunimos en el colegio San Vicente, de las Hijas de la Caridad, para contemplar desde los balcones la procesión del Rosario de Cristal, donde pudimos ver desfilar durante dos horas, al ritmo del rezo, gente de toda condición, las cofradías, las asociaciones, por supuesto todos en ropa de fiesta. Terminamos nuestra jornada con una buena pizza en un restaurante italiano para deleite de los italianos y también de los demás. La vuelta de Zaragoza a Teruel se hizo entrada la noche, pero creo que todos pasamos un hermoso día de fiesta en comunidad.
Un
saludo fraternal a todos de parte del padre Corpus y de todos los seminaristas.
por Maximilian Adrian Andrei en nombre de los miembros
del Seminario
Teruel,
16 de octubre de 2012


